Grafitis argentos en la flota yankee
El 10 de septiembre de 1984, con aerosoles y frascos de pintura, el pueblo de Puerto Madryn enfrentó a la flota más poderosa del mundo. Cientos de vecinos fueron al muelle para gritarle “go home” a los norteamericanos y decirles que no olvidaban su alianza con los ingleses en la Guerra de Malvinas.
Esta crónica obtuvo el Segundo Premio en la VII edición del Concurso de Crónica Patagónica, organizado por la Fundación de Periodismo Patagónico en alianza con la Universidad Nacional de Río Negro.

























